investigadores han descubierto algo fantástico. Cuando un abrazo dura 20 segundos, se
produce un efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente. La razón es que un abrazo
sincero produce una hormona llamada "oxitocina", también conocida como la hormona del
amor. Esta sustancia tiene muchos beneficios en nuestra salud física y mental, nos ayuda,
entre otras cosas, para relajarse, para sentirse seguro y calmar nuestros temores y la
ansiedad. Este maravilloso tranquilizante se ofrece de forma gratuita cada vez que
tenemos a una persona en nuestros brazos, que acunamos a un niño, que acariciamos un
perro o un gato, que estamos bailando con nuestra pareja, cuanto más nos acercamos a
alguien o simplemente sostenemos los hombros de un amigo. Nicole Bordeleau EL
ULTIMO ABRAZO Olga Marciano Óleo y acrílico sobre lienzo 2008

Comentarios
Publicar un comentario