NADIE PUEDE NI DEBE SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS DE LOS DEMÁS

ESTAMOS ATRAVESANDO A NIVEL HUMANIDAD, MOMENTOS DELICADOS DE GRAN CONFUSIÓN, DONDE NADA ES LO QUE PARECE, SE NOS BOMBARDEA CON DEMASIADA INFORMACIÓN, QUE LEJOS DE SERVIR PARA ENTENDER LO QUE NOS PASA, NOS CREA AÚN MÁS CONFUSIÓN, ES COMO DIGO IMPOSIBLE DIGERIR TAL CANTIDAD DE INFORMACIÓN Y DE TAN DIFERENTES ÁMBITOS.

Mi postura ante tal situación por si a alguien puede serle útil, es de “dejar pasar”, “de callar y estar en silencio”, de no “resistirte ante lo que oyes o ves”, de no “tomar partido” en los conflictos de los demás, a no ser que te lo pidan, porque en definitiva eso les afecta a ellos no a ti.

AUNQUE PENSEMOS QUE LO DE LOS DEMÁS ES RESPONSABILIDAD NUESTRA, NO ES ASÍ. ESTAMOS ACOSTUMBRADOS, ES ALGO MUY HUMANO QUERER REMEDIAR LOS DOLORES AJENOS, LAS CULPAS DE OTROS Y LOS MALES QUE NO SON PROPIOS.

Por mucho que repercutan en nuestra vida, no está en nuestras manos resolver los problemas de los demás, porque si así lo hiciésemos les privaríamos del conocimiento y la experiencia que aporta el superar y solucionar los problemas que a lo largo de nuestra vida tenemos que enfrentar.

Ayudar a los demás si, solucionarles los problemas no les sirve para su evolución correcta, pues el conocimiento, que se deriva de la solución le adquirimos nosotros no ellos.

Creo, que no debemos sentirnos culpables por nada que no haya nacido de nuestra voluntad de querer ejercer nuestra individualidad, nuestra libertad, nuestro libre albedrio. Los daños que otros hacen a otros, ni nos pertenecen ni son nuestra responsabilidad.

Incluso el dolor que nos produce la actuación de otra persona, también es suyo. Es como el reflejo en un espejo. Hay un efecto refractivo en ello. Ese dolor es el resultado de sentir en nuestro interior si nos hubiese pasado a nosotros.

Antiguamente, había un refrán que sostenía…”No la hagas, no la temas” y creo que las abuelas se referían a la vuelta a nosotros de todo lo negativo que hacemos en la vida, al resultado que se refleja en el espejo del alma y que es coincidente en esa otra frase de sabiduría que dice “uno recoge lo que siembra”.

El universo es inmensamente sabio y siempre que uno le hace una pregunta, él nos responde de muchas formas, a la pregunta que le hice, me respondió en un maravilloso sueño que compartiré con ustedes:

“En el sueño me encontré con un anciano de pelo muy blanco, mirada luminosa, vestía como todo hombre sabio una túnica blanca y llevaba como un bastón que tenía un símbolo muy curioso, que según como se mirara parecía una letra o un número. Con una mirada compasiva y bondadosa me preguntó que buscaba. Le contesté que trataba de encontrar respuestas.

Su presencia no me inspiraba miedo, al contrario, me infundía seguridad, como la de un padre que te acaricia con la mirada. Los ojos del hombre eran grandes y desprendían una fuerza sobrenatural que sin mirarme fijamente, se posaban de vez en cuando en los míos infundiéndome paz y serenidad, como un mar tranquilo. 

ENTONCES, EN UN MOMENTO MIRÁNDOME FIJAMENTE DIJO: EN LA CONTEMPLACIÓN DE TODO LO QUE VES, ESTÁN LAS RESPUESTAS QUE ESTÁS BUSCANDO. TODO EL UNIVERSO HABLA SIN PALABRAS, SOLO ESCUCHA, EN EL MOVIMIENTO EN EL PAISAJE, EN LAS COSAS SIMPLES, EN LOS PEQUEÑOS ACTOS DE AMOR HACIA LOS SERES DE ESTE MUNDO, ESTÁ EL LENGUAJE DEL UNIVERSO, EN LA SENCILLEZ ESTÁ LA VERDAD, TIENES QUE APRENDER A SENTIRLO, MÁS ALLÁ DE LO QUE TU MENTE TE DICE”.

Me desperté, con una sensación de nostalgia y de gratitud por su enseñanza, nunca supe si era un sueño o si en otro nivel de conciencia tuvimos ese diálogo.

Desde entonces recuerdo siempre al hombre sabio, quizás pueda volver a verlo algún día, pero de alguna forma supe ese día en ese sueño, que yo tenía algo que aprender y que él tenía algo que enseñarme.

DESDE ENTONCES SIEMPRE QUE PUEDO ME PIERDO EN LA NATURALEZA, CON EL ÚNICO FIN DE SENTIR Y DESARROLLAR UNA PERCEPCIÓN MÁS PROFUNDA DE TODO LO QUE ME RODEA Y CRÉANME, LA RIQUEZA DE MATICES QUE UNO EXPERIMENTA …… MERECE LA PENA.

ANÍMENSE MI CONSEJO DESDE ESTE SU BLOG ……. PIENSEN MENOS Y SIENTAN MÁS.


Comentarios